domingo, 19 de septiembre de 2010

Inteligencia emocional 2 (el test de Keirsey).



Más importante que el mismo coeficiente intelectual, la inteligencia emocional es la que nos permite realmente destacar entre otras personas ya que como seres absolutamente sociales la manera en como interactuamos con otros y como respondemos ante distintas situaciones ya sean laborales, sentimentales o incluso intelectuales determina de manera casi directa el grado de éxito que vayamos a tener en estas facetas del comportamiento humano ya que solo los que se conocen a sí mismos y conocen como son los demás, sabrán que esperar y como responder con anticipación brindándoles así una considerable ventaja sobre cualquier posible competencia por algún objetivo especifico como por ejemplo un empleo o concretar una venta.

David Keirsey en su libro “Por favor compréndeme” hace un completísimo análisis de los cuatro tipos de temperamentos: artesano (sanguíneo), guardián (melancólico), idealista (colérico) y racional (flemático) y por cada uno de ellos describe las ventajas y posibles desventajas de cada tipo, habla sobre la manera de desempeño idónea en cuestiones laborales y también sobre cuales tipos de temperamento son compatibles con otros y cuáles no.

Por ejemplo, una persona de temperamento guardián será dada a guardar lo tradicional, no le gustan los cambios, es una persona intuitiva y con un fuerte sentimiento de ética, respetará las leyes y los dogmas establecidos en la sociedad y nunca aceptará más de lo que él o ella consideren se merece. El opuesto para este temperamento es el tipo racional (como su servidor) el cual basa su pensar en la lógica y no en la intuición, es un temperamento propenso a buscar soluciones tecnológicas ante los problemas y es dado a ser el temperamento que más se distingue de los otros tres.

Un buen líder debería conocer con exactitud el tipo de temperamento de sus subalternos debido a que cada uno de ellos tiende a desempeñarse de manera distinta y es mejor o peor según sea la clase de trabajo, así como el temperamento artesano tiene una total ventaja con el manejo de herramientas, la interacción con otras personas y la negociación de tratos, el idealista tiene la ventaja en la toma fría de decisiones importantes y el comportamiento pragmático tan requerido a nivel gerencial en muchas empresas.

La mejor manera de saber el tipo de temperamento que somos es realizando el test de Keirsey o bien estudiando a fondo su libro y así lograr comprender un poco más acerca del comportamiento humano y de cómo este se desenvuelve a nivel social.

Más información en la página de David Keirsey, ahí consiguen el test pero podría estar en ingles, otra opción es googlear un rato...